Cada antidoping y cada entrevista los aplica un psicólogo, un médico o un especialista en adicciones. No personal técnico.
Pruebas que cumplen los lineamientos de la FDA y de la Secretaría de Salud.
Cobramos menos que un laboratorio comercial y usamos los mismos insumos. La diferencia está en la estructura, no en la calidad.